PICASSO: El eterno femenino

21 03 2012

La Fundación Canal de Madrid realiza esta exposición gracias a la colaboración de la Fundación Picasso Casa Natal de Málaga, que cede temporalmente las obras que se podrán hasta el 8 de abril de 2012 en Madrid. El tema dispuesto en esta ocasión será la figura de la mujer, que ha sido uno de los temas iconográficos más constantes en la obra de Picasso, desarrollado en los distintos estilos que el pintor realizó a lo largo de su carrera. A través de los 66 grabados que componen esta muestra, realizados entre 1927 y 1964, el artista se enfrenta a la imagen femenina desde el lugar de quien al mismo tiempo la admira e interroga.  Hay que recordar que el artista malagueño retrata a la mujer principalmente de tres formas: desnuda, sentada o recostada. Además, se puede observar la influencia de otros pintores, como Ingres en sus líneas, por esa pureza de la línea. “Picasso ‐ El eterno femenino” nos presenta distintos ángulos desde los que se plasma la figura de la mujer, ya sean éstas imaginarias o reales, como las dos últimas y más intensas mujeres de Picasso: su compañera Françoise Gilot y su esposa Jacqueline Roque. La figura de la mujer se presenta como un soporte para la manifestación del alma del sujeto femenino. El artista personifica estas presencias femeninas desde múltiples ópticas: renacentista, barroca o cubista, donde aparecen mujeres sentadas a modo de los retratos cortesanos, posando para artistas, observando o siendo observadas, jóvenes y maduras, con vestimentas de otros siglos y otros ámbitos o completamente actuales… Existe una dualidad de visión en Picasso, que bien puede captar en la mujer en el esplendor de su naturaleza o en sus años de infancia y juventud para someterlas también a escenas alegóricas sobre el devenir de la vida o en situaciones en las que se intenta acceder a su mundo privado e interior. Esta multiplicidad de modelos femeninos se plasma en las catorce secciones en las que se articula esta exposición en las que los grabados ilustran, además, las distintas técnicas de la obra gráfica de Picasso. El título de la exposición hace referencia a la expresión creada por Goethe según la cual el eterno femenino reúne a la madre y a la amada en un principio universal que remite a la propia Eva y que, por tanto, unifica a las diversas modalidades de la mujer en un modelo intemporal y platónico.  La estructura de la exposición  “PICASSO – EL ETERNO FEMENINO” se articula en 14 secciones. Veremos de una manera reducida los contenidos de todas ellas para poder conocer mejor esta exposición. I. Espejo del alma El viejo adagio latino, que convertía las facciones en una manifestación o un reflejo del alma, encuentra cumplimiento en la obra gráfica de Picasso cuando dota de especial energía a las mujeres cuyos rostros plasma. Así, se deducen de estos retratos sensaciones como la afinada inteligencia (Retrato de la señora Rosengart) o la mezcla de belleza, elegancia, misterio y distanciamiento (Busto Estilo Moderno). II. Retratos de Françoise Françoise Gilot, compañera de Picasso durante diez años, joven pintora y madre de sus dos últimos hijos –Claude (1947) y Paloma (1949)‐, es una musa constante durante esa década fértil e intensa. Su rostro sereno y a menudo enigmático aparece en un comienzo de forma difusa (Cabeza de joven, 1945) o con líneas firmes y serenas (Cabeza de joven, 1946) o incluso con trazos firmes y esquemáticos (Joven con cabellos largos). Poco más tarde, a medida que su relación se afianza, su rostro aparecerá en retratos más ambiciosos y de mayor formato (Françoise con lazo en el pelo y Françoise con los cabellos ondulados), en los que la mirada hierática de Françoise se convierte en desafío al espectador (La camisa de cuadros). III. Retratos de Jacqueline Jacqueline Roque, su última compañera y esposa con la que se casaría en 1961, es otra presencia imprescindible en la obra de Picasso. Su rostro, a menudo de perfil, comparece en grabados marcadamente elegantes (Perfil en tres colores, Mujer con blusa de flores, y Jacqueline leyendo). En ellos incluso rinde un homenaje a España, al adornar a Jacqueline con una mantilla (Retrato de Jacqueline con mantilla) o tocada con un velo que es premonición de la boda, pocos años más tarde, entre Picasso y Jacqueline.   IV. La herencia del Renacimiento Picasso resucita las formas elegantes de los retratos femeninos del Renacimiento con mujeres generalmente representadas de perfil, ocasionalmente ornadas con flores o con cuellos alargados al estilo manierista. Son en gran parte rostros inventados, pero también recreaciones de caras de personas concretas. Son piezas de gran belleza llenas de equilibrio y calma, en las que la serenidad y la armonía de los rasgos se convierten en una idealización de las facciones de la mujer que son, a la vez, una glorificación de la belleza.  V. Mujeres imaginadas La enorme e inabarcable producción de Picasso, la rapidez de su creación, hace que muchas veces los personajes y rostros que recrea sean invenciones, mujeres que aquí nos presenta observándonos o bien buscando fuera de la obra una razón para su presencia, distante e incluso indiferente. VI. La herencia cubista Picasso, creador del cubismo, también aplicará las enseñanzas de este movimiento a la figura femenina. En algunos retratos aplica los principios cubistas trazando líneas audaces sobre un fondo negro (Figura en negro) o bien invierte los términos y son enérgicos campos de color los que delimitan el nuevo territorio del rostro femenino (Figura). También se arriesga combinando ambas concepciones tanto con masas de negro (Figura estilizada) como de color (Figura con blusa de rayas). De una forma más sencilla y didáctica, los ecos cubistas se  restan a formulaciones esquemáticas de gran eficacia (Hombre tumbado y mujer acuclillada y Carmen Plancha XXXV).   VII. La mujer sentada Recuperando la pose más habitual del retrato renacentista, con una óptica que hace también referencia a las representaciones de la Virgen y a los retratos de corte, Picasso sienta a la mujer para enfrentarse a su mirada múltiple e inquieta. Así sucede con los retratos de Françoise en un sillón, en los que no sólo la modelo, sino también los ropajes, propician variaciones sorprendentes que permiten comprobar la audacia y la libertad de la creación picassiana.   VIII. Divino tesoro La juventud tiene en la mujer la representación más gozosa para Picasso. Sucede así en el grabado de líneas clásicas en el que la juventud se convierte en alegoría de la paz (Juventud), o en las representaciones de jóvenes muchachas observando escenas que le son ajenas (Equilibristas observados por una campesina y su pequeña hija) o asomando en las obras sus rostros de inocencia (las dos ilustraciones para Poemas y Litografías). IX. Misterio y silencio El mundo privado de la mujer ‐su mundo interior‐ fue para Picasso un ámbito al que siempre quiso tener acceso. La actitud ensoñadora de Françoise meditando (Françoise sobre fondo gris, una ilustración para Carmen) abre la puerta para ese terreno de silencio y calma. El universo femenino de ensueño y confidencias se nos presenta en las cuatro versiones de Dos mujeres desnudas y en las dos de Mujer ante un espejo. X. La mujer y el artista Picasso recoge en las figuras de los artistas que representa una especie de confesión, de autobiografía. Así, su admiración por la mujer se plasma en los grabados en los que una mujer posa convertida en modelo, para que un artista ‐máscara y símbolo del propio Picasso‐ la retrate y aprisione para la eternidad en una obra que es, al fin y al cabo, la que observamos.  XI. La mujer observada La mujer atrae a los personajes de Picasso en actitudes que a veces rozan la adoración y en otras ocasiones la sensualidad. El ejemplo del primer tipo de contemplación se da en Escultor y dos cabezas esculpidas, donde la mujer se presenta a través de su representación escultórica. A la segunda variante pertenece la curiosa adaptación que Picasso hace del lienzo de Manet El desayuno sobre la hierba.   XII. La mujer que observa A Picasso, amigo de jugar con el espectador, le gustaba convertir a la mujer no sólo en el personaje observado en sus obras, sino también en el que observa lo que en ella ocurre. Sucede así en estos grabados plenos de clasicismo en el que el espectador se somete nuevamente a un juego de espejos y de mutuas e infinitas contemplaciones, accediendo a un espacio privado, pleno de silencio y de sigilo, que es el reverso del anterior tema de la mujer observada.   XIII. La profundidad de la piel El desnudo, la exposición de los cuerpos en su expresión más directa, tiene cabida en esta exposición con obras en las que la tensión erótica no está presente, siendo los cuerpos un pretexto para el juego con las líneas, una expresión de alegre vitalismo. Así sucede en la ilustración para el poema de Góngora, en el que los cuerpos parecen expresiones del arte arcaico griego, la pareja casi humana y casi vegetal del libro de Aimé Césaire o las dos mujeres sobre fondo negro del libro Poemas y litografías.   XIV. Damas del tiempo de antaño Picasso, en cuya memoria visual anidaba toda la cultura artística europea, ambientaba a menudo figuras y escenas en la época del Renacimiento y el Barroco, tal como sucede con la dama de aire centroeuropeo (Noble dama) o del Barroco español, época a la que también pertenecen la audaz representación de una Menina de Velázquez (Una menina), las juguetonas escenas de seducción que contemplamos en El viejo rey o en las imágenes sobre La partida del caballero, en las que la dama observa al paladín camino de convertirse en ausencia.

________________________________________________________________ Picasso. El Eterno Femenino Fundación Canal – C/ Mateo Inurria 2, 28036. Madrid Del 2 de febrero al 8 de abril de 2012 Horario: Laborables y festivos: 11:00 a 20:00 horas/ Miércoles: cerrado a partir de las 15:00 h.    

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GRUPO SIMANCAS : PAISAJE – COLOR – EXPRESIÓN (y II)

11 04 2011

Ésta exposición antológica “Grupo Simancas: paisaje, color, expresión”, vuelve a poner en conocimiento la obra de los principales artistas que se reunieron en Valladolid en el siglo XX, y que reflejaron el paisaje castellano tal y como lo veían desde su perspectiva.

En total se disponen 72 pinturas, procedentes de coleccionistas públicos y privados; junto con material relacionado con el Grupo, como carteles de sus exposiciones, retratos holográficos, documentación sobre el Grupo; así como un documental de Adán Santiago. Con todo ello, veremos el punto de partida de éste grupo de intelectuales y artistas; su nexo en común como es el paisaje castellano y su buen hacer en la pintura. Dando un nuevo contexto a la vida cultura vallisoletana del siglo XX, y captando la esencia de la tierra.

Continuaremos con el tercero de los artistas de éste grupo, que será Domingo Criado (1935-2007), colaboró en diferentes publicaciones escritas, haciendo dibujos e ilustraciones para ellas; así mismo destaca como ilustrador editorial, teniendo además una amplia actividad como cartelista de eventos de la Administración Pública. Su obra se dispone a relacionarse con un arte expresionista, con una evolución en el colorido pasando hacia tonos más intensos, como el uso del rojo. Incluso parte de una obra que representa mediante una abstracción no muy marcada, como sucede en dos de las obras dispuestas, “Representación de dos mujeres” y “Casas”, en las cuales a partir de la aplicación de colores y estableciendo las formas podemos comprobar lo representado.

Posteriormente se aleja de esa forma de pintura, y su abstracción es habitual, disponiéndose la mezcla de técnicas en la misma tabla, como el uso de collage y acrílico.  Buscando a partir del color y de la forma de la pincela, la generación de la idea de lo representado, como en su obra “Paisajes Castellanos”, dos acrílicos sobre tabla en el que predomina el uso del marrón, ocres, amarillos, negros, blancos… mezclándose entre ellos mediante una pincelada rápida,  y que genera el espacio representado.

Gabino Gaona (1933-2007), originario del grupo junto a Félix Cuadrado Lomas, establece un estilo expresionista en sus obras. Ésta será la tendencia que marque su oba, evolucionando desde una temática paisajística de tonalidades terrosas, pasando por la estética poscubista debido a la relación que tiene con el Grupo Simancas, hasta llegar a ese estilo expresionista, en el que mezcla las experiencias vividas en los diferentes lugares recorridos por el artista, teniendo una carga vital esas sensaciones. De ahí el reflejo en sus obras de los lugares recorridos, como Tenerife, Simancas,…  y los personajes que allí conoce, es decir, representación figurista. Disponiendo de una evolución en su pintura respecto al uso de las formas, ya que parte del cubismo y con los años pasa a ese expresionismo tan característico en su pintura.

Otro de los artistas del grupo, y uno de los que lanzaron su obra fue, Jacobo (1932), seudónimo y marca comercial que está unido al pintor y galerista Fernando Santiago. Formado en ámbito artístico, a partir de una formación en dibujo y modelado; así como estudios de cerámica. Busca su autenticidad a partir de los viajes que realiza, donde descubre lo realizado en el arte hasta esa fecha. Empapándose de las corrientes pictóricas del siglo XX.

Su obra refleja un tema muy usado por éste Grupo, como es el paisaje castellano; pero además interpresa la figura femenina a partir de sus representaciones. Dispone a la mujer, desnuda, en diferentes posiciones. Con un tratamiento pictórico muy abstracto, no se definen rasgos, sólo la figura, los volúmenes; siendo una mujer de grandes pechos y anchas caderas. Dispuesta a partir de un fondo colorista, en el que se inserta la figura femenina.

A partir de los años setenta, Fernando Santiago, estableció la Galería Jacobo en Valladolid, y después se formó la Galería Arcón, en Simancas. Agrupándose los pintores alrededor de ambas, organizándose varias exposiciones colectivas o individuales; que daban a conocer la obra al público de a pié, y se completaban con charlas entre los artistas y el público.

Finalmente, el acuarelista y grabador Francisco Sabadell (1922-1971), el mayor del grupo, y el primer desaparecido. Sus actividades estaban relacionadas con la poesía, así como su interés por el paisaje castellano; elemento unificador del grupo. Destaca en su pintura, el género del bodegón, muy tratado en el siglo XX en las diferentes corrientes artísticas. De ello disponemos en la exposición de varios ejemplos, como una acuarela sobre papel, que representa una mesa, con la botella de vino, el pan y un plato con dos peces; así como “Silla junto a ventana”.

Posteriormente, y tras las experiencias pictóricas, realiza una pintura más abstracta, en la cual se realiza una mezcla de colores y formas, que definirán la representación, como “Benajemí”, que representa una población en ésta acuarela, a partir de colores y líneas.

Para concluir la exposición, se unifica un tema no tratado hasta ahora. Se relaciona con el paisajismo, pero no el relacionado con los campos de Castilla; sino con Nazaré, localidad portuguesa, cuyo destino veraniego establecieron parte de los artistas que forman el grupo. De esta localidad, se hacen representaciones relacionadas con la actividad pesquera, por parte de varios de los pintores, demostrando en un mismo tema, variaciones en la percepción de una misma realidad. La creación de estas obras varían en unos tres años, y cambian sustancialmente, siendo realizadas por Gabino Gaona en 1970, Cuadrado Lomas en 1971 y Jacobo en1969. La técnica es similar, oleo sobre tela, pero la ejecución varia ya que Cuadrado Lomas las establece a partir de lo geométrico,  Gabino con cierta tensión expresiva y con afán constructivo por parte de Jacobo. Serán las mismas barcas de proa alta en colores vivos, pero siempre distintas.

Se puede encontrar más información sobre el Grupo Simancas en la obra realizada por la Diputación de Valladolid, con el título “Retrato de familia” (Autobiografía del Grupo Simancas). Escrito por Ramón Torío Cabezón, de 2010.

–       Museo de Arte Contemporáneo PATIO HERRERIANO de Valladolid –

Del 18 de marzo al 23 de octubre de 2011 – Salas 6 y 7

Actividades culturales relacionadas con la exposición:

“De libros, versos y cuadros: la librería Relieve y el Grupo Simancas” Pabellón de Autores – 44ª Feria del Libro de Valladolid, 30 de abril a las 13:00 h.

“Una mirada al arte del Valladolid de la 2ª mitad del siglo XX”.
Salón de Actos del Museo Patio Herreriano. 18 de mayo. 20:00 h. Día Internacional de los Museos.





Grupo Simancas: Paisaje, color, expresión. (I)

10 04 2011

 

 

Artistas e intelectuales, representan un hito en la vida cultural y artística de Valladolid; formando el principal núcleo cultural desarrollado en Valladolid en torno a los años 70. Buscando una amplitud de miras en el horizonte cultural local. Un grupo de amigos, procedente de diferentes ámbitos y con formación independiente, sin un nexo estético de unión, que simplemente buscan la expresión artística  de diferentes lenguajes de la modernidad contemporánea; sin establecer uno como hilo de unión entre todos sus componentes.

 

 

La denominación del grupo es debida a la última etapa de muchos de ellos, establecidos en la localidad vallisoletana de Simancas, en la cual se desarrollan los vínculos de relación entre dichos intelectuales y artistas, en la librería Relieve, fundada en 1951 por Domingo y José Rodríguez; y cuya materialización se establece con la creación de la Sala de Arte «Jacobo», a partir de 1966, con el pintor y galerista Fernando Santiago como principal artífice. De ahí el nombre, Grupo Simancas, ya que además de las reuniones en la librería y en la sala de arte, muchos de ellos se trasladaron a vivir a la localidad de Simancas, lo cual actuó como fuente de inspiración para la dedicación a sus trabajos artísticos, muy relacionados con el paisaje y el color castellano. Estableciéndose una relación directa entre los artistas del grupo y la zona, reivindicando esa identidad y esencia de los campos castellanos, plasmándolo posteriormente en su obra gráfica. Uno de los temas más representados es el paisaje,  y como bien define el subtítulo de la exposición, forma parte de la identidad del grupo. Explorando las zonas castellanas, hasta definírnoslas en diferentes momentos del año.

Imagen procedente de la exposicion Grupo Simancas del Museo Patio Herreriano de Valladolid - 2011

 

La obra desarrolla en dos de las salas del Museo de Arte Contemporáneo PATIO HERRERIANO de Valladolid pretende acercarnos la obra gráfica del núcleo central de éste grupo cultural desarrollado en la capital del Pisuerga.  Estableciéndose en un orden relacionado con cada pintor, se desarrollan una composición expositiva sencilla, disponiéndose la relación entre las obras por artista y por el tema representado, permitiéndonos verificar esa evolución en el tratamiento de la pintura, a partir de los temas representados, los colores usados  y las técnicas establecidas para la concreción de la obra.

 

El primero de los representantes que aparecerán en nuestra visita será, Félix Cuadrado Lomas (1930), uno de los pintores más importantes que tiene la provincia de Valladolid, reconocible por su inseparable barba blanca y larga, acompañado de su boina negra, de ahí ese carisma que se establece entre sus paisanos. Entre todos los artistas del grupo, se le conoce como el  Maestro, ya que es uno de los primeros artistas en establecer el núcleo original.

Su obra, se ha denominado como expresionista, basándose principalmente en el paisaje de la provincia, y en elementos del mundo rural, por ello en la exposición veremos diferentes obras que representarán sus temas principales como los paisajes, que incluyen serie de árboles, las viñas, sintonización de los paisajes,… además de los bodegones, donde usa los huesos y la carne para sus representaciones;  las figuras humanas, a partir de composiciones, retratos individuales, desnudos… Es decir, a partir de un estilo con estilización geométrica que se asemeja al cubismo, representa ese gusto por la pintura acercando lo cotidiano al espectador. Toda ésta temática estará representada en la exposición, teniendo ejemplos de cada una de ellas.

 

 

He comentado el tema de los retratos, y la primera de las obras que veremos en la exposición será “Toreros antes del paseíllo” (1987), perteneciente a la Diputación de Valladolid y establecida habitualmente en el Hospital Viejo de Valladolid en el Servicio de Educación y Cultura. Como podrán comprobar, representa una serie de retratos, de nueve personalidades, que no toreros; siendo éstos cinco pintores del Grupo Simancas, acompañados con dos escritores, un médico y un librero. Que se representan como testigos y partícipes de la evolución cultural vallisoletana, ya que cuando se realizó el cuadro todos los representados estaban vivos. Se establece como retrato del grupo artístico, teniendo un giro humorístico al establecerse los intelectuales como toreros, asemejándose la obra a otras en las que se representa a los integrantes de alguna generación intelectual.

 

La realización de la obra se establece a través de un esquema geométrico, en la que se establece la estilización de Cuadrado Lomas y la figuración. Los representados son reconocibles, estableciéndose la disposición de seis de las figuras en primer plano y las otra tres únicamente se visualiza a parte superior, que sería su retrato. Se usan diferentes colores, para dar esa gradación y cercanía a lo real, estableciéndose características propias en cada personaje, como la representación del cigarrillo, la bandera de castilla y león en el capote de uno de ellos, el puro, o las gafas de Cuadrado Lomas.

 

Otro de los artistas que forman parte del Grupo Simancas será el chileno, Jorge Vidal (1943-2006), que representa la aportación exterior, ya que llega a  Valladolid en 1967 y no es hasta 1976 hasta que se dispone definitivamente en la ciudad. Será uno de los introductores de la abstracción en Castilla, lo cual hace la concesión de varios premios a su obra, como II Bienal de Pintura Contemporánea de Barcelona.  Procedente de Valparaíso, y formado en pintura en Alemana, realiza su viaje a España, tanto a Madrid como a Valladolid, donde tras coincidir con parte de los artistas que forman el grupo, se establece, comenzando a crear en su estudio y realizando varias exposiciones individuales de su obra. Siendo éstas las primeras en la Sala Jacobo, con obras con un gran colorido. Ese elemento será el principal en sus obras el color, variando según las épocas.

 

 

En la exposición destaca el colorido de sus obras, disponiéndose varios ejemplos de la evolución en el uso del color, en el cual destacan los azules, malvas, las pinceladas en negro… Estableciéndose una abstracción en su pintura que hace que discurramos, y observemos detenidamente la representación. Creando un espacio vital de comunicación entre la obra y el artista, haciendo partícipe de ello al observador. Gusto por la mezcla de tonalidades, a partir de la experimentación de los colores. Como la obra “Materia”  de 2001, perteneciente a la Fundación Villalar, colaboradora de la exposición prestando varias obras del artista hispano chileno.  Experimenta con la fusión de colores, estableciendo un fondo amarillo sobre el que aplica azul, para que el color se desarrolle y funda, dando lugar a una técnica mixta en la que el autor busca la participación del propio material en la obra; dando lugar a otro color diferente al aplicado. De ésta manera realiza muchas de sus experiencias artísticas, estableciendo un fondo sobre el que aplica una serie de colores y tonalidades que se van mezclando unas con otra de manera aleatoria, buscado la síntesis del color. Diferenciándose en algunas de ellas si establece perfiles definidos a partir de los colores, que pretende crear formas y figuras a partir de su particular visión de la abstracción.